En miles de hogares mexicanos, los chiles secos ocupan un lugar especial dentro de la alacena. Dentro de esta categoría, podemos encontrar un sinfín de especies que sin duda, elevan la profundidad de una buena salsa o guisado. Sin importar si eliges chipotle, cascabel, guajillo, etc., guardarlos correctamente es la clave para asegurar que su sabor y aroma se mantengan en su mejor punto. A continuación, te compartimos sobre el cuidado especial que exige uno de los ingredientes más queridos de la cocina mexicana.
Por: Desiree Perea
Condiciones para mantener en buen estado los chiles secos
A simple vista, parece que los chiles secos son uno de los ingredientes más fuertes dentro de la cocina. Sin embargo, esto no los exenta de que condiciones externas afecten su sabor, aroma y textura. Después de un largo proceso de secado, este ingrediente debe mantenerse alejado por completo de la humedad; por mínima que sea la cantidad, se convierte en la condición perfecta para el crecimiento de hongos.
De igual forma, los chiles secos deben protegerse al máximo de de la luz del sol, así como del calor. La pérdida de los aceites naturales que le otorgan el sabor ahumado y frutal es un error que no debe cometerse. Sin importar que tanto sazón tenga el plato principal, si los chiles ya no están en su mejor punto, es posible notarlo al instante.

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La opción ganadora para guardar los chiles secos son los frascos de vidrio con sello de silicon. No transfiere olores y es totalmente impermeable al oxígeno si tiene este tipo de sello. Los frascos transparentes deben colocarse en una zona donde no accedan a la luz directa, pues esto termina por afectar este ingrediente. Aléjalos por completo de zonas cercanas al microondas o encima del refrigerador, el calor y los vapores son su enemigo número uno.
Almacenar los chiles secos dentro de bolsas cerradas al vacío también es buena decisión. Invertir en una máquina especializada seguro se convertirá en tu mejor aliado en la cocina, funciona para sellar y guardar de manera segura un sinfín de alimentos. La última opción son los recipientes de plástico con cierre hermético; únicamente es importante tener en cuenta que este material es un poco poroso, por lo que el olor se absorbe fácilmente.
¿Cuándo es momento de desecharlos?
Aunque la vida útil de los chiles secos es larga, no quiere que no se echen a perder. Antes de incorporarlos en la receta, es importante revisar a detalle cada pieza para que el resultado final no se arruine por completo. La primer prueba que deben pasar es la de flexibilidad; un buen chile seco debe poder doblarse sin quebrarse. Si está pegajoso, tiene humedad en exceso, pero si se rompe como cristal, ya esta muy viejo.
También es importante asegurarse de que no presente puntos blancos o grises en el interior, esto es señal de que el moho ha comenzado a desarrollarse. Por otro lado, si se observan pequeños orificios a lo largo de toda la pieza, seguramente encontrarás larvas de insectos escondidas.

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Debido a que es un producto que se vende a granel, cada pieza puede retener un poco de polvo o tierra; por nada del mundo pienses en lavarlos antes de guardarlos. Para asegurar que no queden contaminados, únicamente limpia los chiles secos con un trapo ligeramente húmedo. Asegúrate que se sequen por completo antes de colocarlos dentro del frasco.
Por último, mantén el tallo en su lugar hasta el momento en que vayas a utilizarlos. Esto ayuda en gran medida a evitar que el aire entre directamente a la zona de las semillas. Tomando en cuenta estas recomendaciones, los chiles secos pueden mantenerse en optimas condiciones hasta por 6 meses.
