El chef Gonzalo Aramburu está viviendo uno de los momentos más importantes de su carrera. Su restaurante Aramburu en Buenos Aires cuenta con dos estrellas Michelin, un reconocimiento que lo coloca entre los chefs más influyentes de América Latina.
Pero este fin de semana lo encontramos lejos de su cocina habitual. El chef argentino llegó a México para participar en Sabor es Polanco 2026, uno de los festivales gastronómicos más importantes del país. En esta edición, Argentina es el país invitado, y él forma parte de quienes vienen a mostrar la diversidad culinaria de su país.
Tuvimos la oportunidad de platicar con él antes del festival. La conversación fue relajada y muy cercana. Básicamente, fue como sentarnos a hablar de comida con alguien que disfruta profundamente lo que hace.

El Chef Gonzalo Aramburu y su primera vez en Sabor es Polanco 2026
Para el chef Gonzalo Aramburu, esta será su primera participación en el festival. Y la invitación fue recibida con mucho entusiasmo.
La noticia le generó mucha alegría. México no había sido visitado por él desde hacía varios años. Por eso, la oportunidad fue tomada como un viaje especial.
Además, el festival fue descrito por él como un evento que ha crecido mucho. Año tras año, el volumen de asistentes ha aumentado. Por lo tanto, también percibe un compromiso importante al cocinar aquí.
“Primero fue felicidad”, nos dijo. Después, agregó que también apareció el sentido de responsabilidad. Al final, cuando se cocina en un festival internacional, siempre se piensa en qué plato puede representar mejor a tu país.

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Más allá de la carne, otra mirada a la cocina argentina
Cuando se habla de gastronomía argentina, casi siempre se piensa en parrillas, carnes y vino. Y el propio chef reconoce que esos elementos forman parte central de su identidad culinaria.
Sin embargo, en Sabor es Polanco 2026 se busca mostrar otra cara de esa cocina. Nos explicó que Argentina tiene más de 4,000 kilómetros de costa, algo que muchas veces no se menciona cuando se habla de su gastronomía. Por eso, su propuesta para el festival mira más hacia el mar.
En su restaurante, la cocina se trabaja desde una perspectiva de autor. Hay creatividad, técnica y una interpretación más contemporánea de los productos del país.

La admiración del chef Gonzalo por la cocina mexicana
Durante la charla también le preguntamos si había algún ingrediente mexicano que siempre hubiera querido usar en su cocina. Su respuesta llegó rápido: los moles.
El chef nos contó que cada vez que visita México intenta probar diferentes versiones. Le fascina la complejidad de estas preparaciones y la cantidad de ingredientes que pueden llevar.
También mencionó algo interesante, cada región tiene su propia forma de prepararlo. Por eso, el mole se percibe como una receta profundamente personal.
Aun así, reconoció que nunca lo ha incorporado a su cocina. Por que hay preparaciones que deben ser respetadas dentro de su propio contexto cultural.
Y en el caso de la gastronomía mexicana, la admiración es enorme.
Cuando la comida también es convivencia
Aunque México y Argentina tienen tradiciones culinarias muy distintas, el chef cree que hay un punto donde ambas culturas se encuentran. Ese punto es la sobremesa.
Durante nuestra charla comentó que la gastronomía no se limita al plato. También se trata de los momentos que ocurren alrededor de la mesa. Las conversaciones largas, las risas y el tiempo compartido son parte fundamental de la experiencia gastronómica en ambos países.
En ese sentido, dijo sentirse muy identificado con la forma en que los mexicanos viven la comida.

Cocinar fuera del restaurante
Participar en un festival también implica salir de la cocina habitual. En lugar de un comedor íntimo, los chefs cocinan frente a cientos de personas.
Para el chef Gonzalo Aramburu, el reto no es tanto técnico. Más bien, se trata de compartir lo que sucede en su restaurante con un público nuevo.
En esta ocasión viajó con su jefe de cocina. Además, contará con apoyo local para completar el equipo. El grupo es pequeño. Sin embargo, el chef asegura que lo importante es la intención detrás del plato.
El objetivo es simple: ofrecer algo sabroso y que la gente se lleve un buen recuerdo.
Dos estrellas Michelin y un compromiso mayor
Cuando hablamos de su restaurante, inevitablemente salió el tema de las estrellas Michelin.
Recibir dos estrellas es uno de los mayores reconocimientos en la gastronomía mundial. Sin embargo, el chef nos dijo que la esencia del restaurante no ha cambiado.
La cocina sigue siendo la misma, lo que sí ha aumentado es el compromiso. Ahora existe una responsabilidad mayor por mejorar todos los días.
El restaurante está por cumplir 20 años, y por lo que nos contó, se encuentra en una etapa de madurez.

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Si viajas a Argentina, debes comer en…
Antes de terminar la conversación, le pedimos algunas recomendaciones para quienes viajen a Argentina.
Entre los imperdibles mencionó Don Julio, una parrilla icónica de Buenos Aires. También nos habló de Alo’s Bistro, un bistró contemporáneo muy cercano a su restaurante.
Y, por supuesto, mencionó su propio proyecto: Aramburu, donde se sirve un menú degustación que puede incluir entre 16 y 18 platos. La idea, nos dijo, es que los comensales vivan una experiencia completa.
Al final, su deseo es sencillo: que la gente salga del restaurante con una sonrisa. Y después de escucharlo hablar de cocina, es fácil entender por qué.

