Encontrar este producto en el supermercado es más común de lo que pensamos. Si te detienes a leer la etiqueta de ingredientes en el pan de caja, los pasteles, galletas, cereales y hasta en esa exquisita crema de avellanas, el aceite de palma está presente. Aunque mantiene un perfil bajo, esta preferencia no es casualidad. Son muchas las razones que respaldan el uso de este tipo de aceite y aquí, te contamos a detalle sobre ellas.
Por: Desiree Perea
¿Cómo se obtiene el aceite de palma?
A diferencia de otras grasas que se obtienen de semillas o de animales, el aceite de palma se extrae fruto de la palma de aceite. Esta especie es originaria del oeste y centro de África; sin embargo, hoy en día Indonesia y Malasia se sitúan como los principales centros de producción a nivel mundial. Una vez que se accede al fruto, estás disponibles 2 partes:
- Pulpa
- Semilla
El aceite de palma se extrae de la primera parte. La pulpa carnosa se prensa hasta extraer la ultima gota de grasa disponible; es rico en carotenos, lo que le otorga un llamativo color rojo cuando está crudo.

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Una de las grandes propiedades del aceite de palma es que es resistente a la oxidación. Para la industria de alimentos procesados, esto es crucial para asegurar que el producto final tenga una vida útil mucho más larga. También destaca por tener un punto de humo alto, por lo que es ideal para alimentos que requieren fritura profunda.
La versatilidad es una de sus grandes fortalezas
En la industria de alimentos procesados, el aceite es uno de los ingredientes más utilizados. Aquí, se utilizan cantidades enormes cada día para poder preparar miles de opciones; desde pan de caja y pasteles, hasta alimentos congelados como empanadas, pasta rellena y papas fritas. Recurrir al aceite de oliva o de canola sería una inversión muy alta, es por ello que se opta por el aceite de palma.
Otro de sus usos más importantes se encuentra en la categoría de botanas y snacks. Para tostar frutos secos como cacahuates, almendras o nueces, el aceite de palma es perfecto para rodear cada pieza con un brillo perfecto. Asimismo, permite mejorar la consistencia de la crema de cacahuate, avellanas o almendra.

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Por último, vale la pena destacar que el aceite de palma no solo se aprovecha en la industria alimentaria. Al exprimir la semilla o hueso del fruto, se obtiene otro tipo de aceite que es rico en grasas saturadas; gracias a este alto porcentaje, funciona en la industria cosmética y de limpieza.
Aunque la presencia del aceite de palma no es nada nuevo, la realidad es que en los últimos años su popularidad a aumentado considerablemente. Son muchas las razones que respaldan este éxito, pero la explotación de este ingrediente comienza a jugarle en contra. Si bien presume un gran rendimiento, no deja de ser parte de los alimentos ultra procesados; así que su consumo recurrente no es recomendable.