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Comida y Cultura

La pareja de jubilados que cosecha pitahayas y las transforma en salsas y mermeladas

Por: Liliana Ortiz 18 May 2020
Mientras don José siembra y cosecha la pitahaya en su rancho en Chiapas, su esposa la utiliza para preparar variedades de salsas y mermeladas


	     La pareja de jubilados que cosecha pitahayas y las transforma en salsas y mermeladas

Pasaron de trabajar en el campo de la educación al de la agricultura, los profesores jubilados, José Manuel y Esperanza, compraron un terreno en Suchiapa, Chiapas, en la parte central del estado, cerca de la ciudad de Tuxtla. Y se mudaron ahí en 2011 para sembrar 10 hectáreas de pitahaya

“La gente nunca pensó que dejaría la ciudad y me vendría al campo, ahora me preguntan si soy profe, pero les respondo que no, que soy pitahayero”, dice don José Manuel. 

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Debido al clima caluroso de la depresión central de Chiapas, la pitahaya se da de manera silvestre, pero con la tala y deforestación se ha ido agotando. “Hasta hace 10 años solo había huertos familiares de pitahaya, no existían los sembradíos sistematizados”. 

En el “Rancho La Pit’yaya”, que pertenece a la pareja se siembran variedades de pitahaya de pulpa roja, cuyos escollos fueron traídos del estado de Puebla, y de pulpa blanca del sur de Yucatán. Aunque ellos mismos admiten que existen más de 40 tipos de pitahaya y que ésta se cosecha desde Sonora hasta Colombia. Recientemente también en Perú y Ecuador. 

sembradio de pitahaya

Foto: Shutterstock

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Sobre el nivel de producción de su sembradío, don José dice que ha ido aumentando. “Comenzamos produciendo una o dos toneladas, este año (tras una década de trabajo en el campo) esperamos nueve o diez”. Además, afirma que cada día aprenden más sobre los procesos.

La pareja de productores opera sin intermediarios, ellos mismos emplean a tres personas para trabajar en la siembra y cosecha y cuentan con una red de contactos en la capital del Chiapas, con quienes venden la fruta. Mientras en Mérida el kilo se oferta en $100 pesos y en Puebla llega a costar $60 pesos, ellos lo ofrecen desde $40 pesos. 

Durante las temporadas más altas, contratan a gente para que venda su producto en puestos. Cuando se trata de mover la mercancía, el principal problema son los coyotes o revendedores, quienes al final salen ganando hasta el 100% y es lo que la pareja busca evitar. 

Otro reto que han tenido que enfrentar es el desconocimiento de la fruta, pues los productores aseguran que las personas mayores la conocen, pero los menores de 40 casi no o, en el mejor de los casos, la llaman “dragon fruit”, por las distintas influencias extranjeras. 

fruta pitahaya

Foto: Shutterstock

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Mermeladas y salsas de pitahaya 

La esposa de don José, doña Esperanza, es la encargada de transformar la fruta que se produce en productos preparados, específicamente en salsas y mermeladas. 

La idea de su marca de comestibles “Surimbo” surgió cuando comenzaron a cosechar fruta en demasía. “Yo veía que mi esposo llevaba a vender, pero pensé: ‘yo también puedo hacer algo’”.

“Siempre me ha gustado la cocina y antes de jubilarme tomé unos cursos de preparación de alimentos”, dice la señora Esperanza. “Hacía mermeladas de otros ingredientes como mango y piña; además de pasteles y panes”. 

“Primero elaboré salsas de pitahaya con chile habanero y di degustaciones. Me motivó que a la gente le gustaba”, afirma la profesora jubilada. Para después hacer hincapié en que sus preparaciones se han ido perfeccionando, desde 2015 (fecha en la que comenzó), y ahora tiene seis sabores de salsas. 

La más vendida es la original de habanero amarillo, pero también hay de habanero verde, chile de árbol, chile piquín, chipotle y jalapeño, todas con pitahaya. La creadora de estas mezclas, recomienda las de habanero para cocteles y mariscos y dice que la de jalapeño es perfecta para dar sabor a los tacos. 

Las preparaciones dulces son cinco: mermeladas de de pulpa blanca y roja con chamoy, naranja, limón o manzana. 

Actualmente doña Esperanza se encuentra experimentando con sus preparaciones. Ha probado elaborar gelatina con pitahaya y panes con relleno de mermelada de la misma fruta. 

La pareja dice tener registro de unos 100 subproductos que se pueden elaborar y esperan que pronto varios estén en el mercado mexicano, como helado y refresco de pitahaya. 

Si te interesa comprar alguna de las salsas y mermeladas puedes hacerlo por medio de la página de Facebook del Rancho La Pit’yaya. 

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