La riqueza gastronómica de México es innegable y descubrirla es una viaje fascinante. Dentro del amplio catálogo que presume, los licores mexicanos ocupan un lugar muy especial. A nivel mundial, el tequila y el mezcal se convierten en los reyes de la fiesta; sin importar si es una gran celebración o una reunión casera. Sin embargo, existen otros destilados que también merecen ser reconocidos; y justamente la Denominación de Origen ha impulsado su reputación a nivel internacional.
Por: Desiree Perea
Licores mexicanos que no podemos no presumir
Para Oaxaca, el mezcal es uno de sus más grandes orgullos. Y no es para menos, el proceso que exige este licor no se puede tomar a la ligera. El mezcal puede elaborarse con más de 30 especies de agave, por lo que pueden encontrarse un sinfín de sabores. Se puede disfrutar solo, con un poco de sal de gusano y naranja fresca; o bien, colocando como el factor alcohólico principal en un coctel.
Ubicándonos en la zona del Bajío, aquí se producen 3 licores mexicano donde uno en específico goza de reconocimiento mundial. Al estado de Jalisco, podemos agradecerle el tequila y la raicilla. El primer destilado también tiene permiso para elaborarse en los siguientes estados:
- Guanajuato
- Nayarit
- Michoacán
- Tamaulipas
En esta parte del país, Michoacán también presume una bebida tradicional protegida. La charanda es completamente diferente; no parte del agave, sino de la caña de azúcar. Su sabor está cargado de aromas frutales que lo convierten en un ingrediente realmente versátil.

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Por último, la zona norte del país también produce licores mexicanos importantes que son cada vez más conocidos. En Sonora, se elabora el destilado conocido como Bacanora; también se elabora a partir del agave pero su sabor es mucho más suave. Se encuentran notas dulces y ligeramente herbales. La diferencia de sabor se debe a que cambia la especie del agave, se elabora exclusivamente con el agave Yaquiana o Pacífica.
Otro destilado que representa un orgullo para el norte de México es el Sotol. La Denominación de Origen limita su producción en los estados de Chihuahua, Durango y Coahuila. La planta de la que se obtiene se conoce como Sereque y tarda alrededor de 15 años en madurar. Un solo ejemplar solo es capaz de rendir para una botella, por lo que este licor es considerado oro líquido.

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México posee una riqueza líquida que pocos países pueden igualar. Los licores mexicanos cargan con gran importancia para el legado culinario nacional. Gracias a la Denominación de Origen, este oro líquido se mantiene vigente y no deja de ser relevante. Este sello no solo reconoce la ubicación geográfica y su potencial, también premia al talento humano que es irremplazable.
Cada uno de estos ejemplares protegidos exige un proceso largo y meticuloso; simplemente no hay espacio para sustituciones. Así, estos licores mexicanos se han ganado un lugar especial en celebraciones dentro y fuera de México.
