1. Posición vertical innegociable
2. Protección contra la luz
3. Jamás debe refrigerarse
4. Consumir en poco tiempo
Disfrutar de un buen whisky es resultado de un largo y complejo proceso de elaboración. El cambio que se sigue exige procesos, así como condiciones específicas que no se pueden pasar por alto. Podríamos decir que a nivel consumidor, llevar a casa una botella de whisky es la parte más fácil. Dejarla a su suerte sobre un estante o vitrina puede atraer grandes consecuencias para el liquido al interior.
Para no dejar morir esa preciada botella de whisky en casa, no pierdas detalle. A continuación, te compartimos algunos tips clave para mantener las propiedades de este oro líquido intactas hasta que decidas abrirla.
Por: Desiree Perea
Te podría interesar: ¿Cuál es la forma correcta de disfrutar el champagne en casa?
Cada uno de los licores que se elaboran a nivel mundial, requiere de cuidados específicos para no alterar el contenido al interior. Una botella de whisky por nada del mundo debe pasar desapercibida; si el licor va a disfrutarse solo, los cambios en sabor, aroma y color terminan por revelarse fácilmente. Para evitar que tengas que desechar el contenido al interior, lo mejor es cuidar la botella desde el momento en que llega a casa.

Te podría interesar: French 75: el coctel histórico que une a la guerra y la mixología
Conservar una botella de whisky en casa realmente no es complejo, sin embargo, no debe tomarse a la ligera. Este es uno de los licores milenarios respaldados por un proceso largo y meticuloso; y dejar que todo el trabajo se pierda en un instante al llegar a casa es un error por completo. El whisky se caracteriza por poseer una memoria química delicada, por lo que varios elementos se convierten en completos enemigos. Es por ello que cuidar cada botella, es crucial para rendirle homenaje.