En la cocina, existen muchas especias cuya función principal es dar sazón y sabor a los alimentos. Estos ingredientes son esenciales en la cocina de muchas culturas, ya que suelen ser la clave para distinguir la gastronomía de cada una. Te presentamos el clavo, un condimento que probablemente ya conozcas o hayas oído hablar de él. Sin embargo, hoy te enseñaremos algunas de sus propiedades medicinales y cómo puedes incorporarlo en tu dieta.
Por Mariana Frias
El clavo, conocido científicamente como Syzygium aromaticum, es una especia originaria de Indonesia que se ha utilizado durante siglos con fines tanto culinarios como medicinales. Esta planta puede llegar a medir hasta 20 metros de altura, con hojas de color verde y lanceoladas. De hoja perenne y típica de zonas tropicales, lo que conocemos popularmente como clavo es el capullo no abierto de sus flores. Los capullos se secan y se utilizan enteros o molidos en diversas preparaciones.
Tiene un sabor fuerte, cálido y ligeramente picante, acompañado de un aroma intenso y dulce. Ofrece matices cálidos, refrescantes, dulces y picantes, con un olor terroso y acre en seco. A lo largo de la historia, se ha utilizado en la cocina para conservar alimentos gracias a sus propiedades antimicrobianas. Además, es un ingrediente común en la preparación de alimentos, especialmente en postres, salsas, currys y platos de carne.
Propiedades medicinales
En la antigüedad, el clavo de olor ha sido ampliamente utilizado en las medicinas tradicionales del sudeste asiático debido a sus propiedades terapéuticas. Se ha empleado para tratar diversos males, como problemas gastrointestinales o dentales, ya que el clavo es antifúngico, analgésico, antibacteriano y anestésico. En la medicina alternativa, se utilizan los aceites de clavo, los botones florales secos, las hojas y los tallos para fabricar medicamentos. El aceite se emplea a veces para aliviar el dolor dental gracias a la sustancia química llamada eugenol. Además, se encuentra disponible en enjuagues bucales, geles, cremas y aceites.
El clavo también podría ayudar a disminuir el dolor y combatir las infecciones. Además, es un ingrediente popular en los cigarros. Las personas suelen utilizar el clavo de olor para aliviar el dolor de muelas, el dolor durante el trabajo dental, la placa dental, la resaca, la indigestión, entre otros.
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Consumo del clavo
El consumo de clavo en grandes cantidades puede tener efectos secundarios, por lo que se recomienda su uso moderado. Además, el aceite esencial puede ser fuerte y se debe utilizar con precaución en la aromaterapia. Aunque esta especia no suele ser invisible en los alimentos, es recomendable preguntar en caso de alergia. Puede presentarse entero o molido, y se utiliza en guisos, sopas, salsas, postres, así como en mezclas de especias, marinadas, adobos y recetas que requieren una distribución uniforme del sabor.
El clavo también puede incorporarse en bebidas como el té chai, infusiones o tés. Además, está disponible en cápsulas o suplementos de. Sin embargo, es crucial consultar a un profesional antes de tomar cualquier suplemento de hierbas. Otra forma de consumirlo son las tinturas de clavo, que son extractos líquidos concentrados de hierbas, utilizados por algunas personas con fines medicinales.