Elegí Pereira como entrada al Eje Cafetero en Colombia sin ninguna razón en particular, más que por temas de comodidad en cuanto a logística. De ahí, solo era cuestión de tomar un autobús o un taxi al eje. Por la altura y la constante nubosidad, el aeropuerto de Manizales tiene una operación bastante atípica. Por lo que entrar al eje vía Pereira o Armenia es la mejor opción.
Llegué a Filandia poco antes de la hora del almuerzo. El hospedaje era en un hotel a las afueras de la ciudad de Armenia, dentro de la provincia de Quindio. Como su nombre lo prevé, y similar a cualquier ciudad dentro del eje cafetero en Colombia, la propuesta de valor de Filandia está enfocada en el café.
El Riesgo es que te Quieras Quedar
Colombia se transformó de un país envuelto en narcoviolencia, guerrilla y corrupción a uno de los destinos turísticos más populares de América. El punto de inflexión fue una campaña que se titulaba “El Riesgo es que te Quieras Quedar”. En ella se mostraba todo lo que Colombia tiene que ofrecer, desde ciudades amuralladas en Cartagena, playas en Santa Martha, arte en Medellín, diseño en Bogotá, fincas de café en Quindio y senderos amazónicos en Lucrecia. Sobra decir que la campaña fue un éxito.
Éstos son los cafés más caros del mundo
Una ruta inolvidable por el Eje Cafetero en Colombia
Después de almorzar, caminé por Filandia. El pueblo es pequeño, por lo que se puede conocer con bastante profundidad en poco tiempo. Antes de regresar al hotel, hice una parada importante en el trayecto: la Montaña iluminada o el mirador de Quindio. Aproveché la hora para ver el atardecer. Con forma de nave espacial, desde el mirador se puede observar prácticamente todo el eje cafetero en Colombia: Armenia, Salento, Manizales y por supuesto Filandia. Todos diferentes.
La excursión me esperaba, enseguida nos montamos a un willis -estos camiones tipo jeep que son el medio de transporte colectivo dentro del eje-. Un chofer me dijo que la fuerza y soporte de los willis estaban basados en los jeeps de los nazis de la Segunda Guerra Mundial; no lo pude comprobar.
Recorrer esta zona vale la pena ya que también puedes apreciar aves y flores silvestres. A pesar de que el clima era lluvioso, pudimos observar muchas cosas.
Salento, la capital del eje
Tocaba comer aquí, en este destino al que se llega tras cuarenta minutos de recorrido en willis, trucha o bandeja paisa. Salento es bastante más grande que Filandia y aquí se concentra la mayor cantidad de turistas que visitan el eje. En esta zona visitamos también RECUCA, un parque dedicado al café. La actividad empieza con un tinto dulce, muy parecido al café de olla de México. Aquí es endulzado con panela. Después de conocer todo el proceso productivo del café e imitar a los agricultores por escasos minutos, era turno del siguiente tinto.
Los campos verdes llenos de cafetales en las barrancas se roban el espectáculo; son una mezcla de los pastizales escoceses con las barrancas andinas. Un espectáculo probablemente solo opacado por la amabilidad de los habitantes del Quindio, de la amabilidad paisa, similar a la antioqueña.
Escápate a Veracruz y conoce sus cafetales
Comida
FILANDIA
José Fernando. Otra visita culinaria obligada dentro de Filandia. El restaurante del segundo piso tiene una vista envidiable y poco común de la cuidad.
Carretera 5 #7-61 (3,030.56 km), 634001, Filandia
Recorre las rutas del café más inolvidables en República Dominicana