Recalentar alimentos es una tarea que ejecutamos prácticamente todos los días. Muchas veces, es práctico dejar lista una porción grande de comida, para no repetir el mismo proceso. Aunque a simple vista parece una tarea sencilla, existen reglas o métodos que funcionan mejor para ciertos platillos. Pensar en recalentar tamales en casa puede llevarnos a una crisis que no tiene por qué existir. En esta nota, te compartimos sobre 3 métodos infalibles que te ayudarán a mantener piezas suaves y húmedas.
Por: Desiree Perea
Vaporera
Si buscas que al recalentar los tamales queden igual que como si estuvieran recién hechos, este es el mejor método, no hay más. El vapor penetra la hoja (de maíz o de plátano) y rehidrata la masa uniformemente. Para esta técnica, no hay espacio para la presión; debe hacerse con calma y paciencia para lograr que cada pieza se rodee de calor.
Al igual que en la cocción inicial, es importante darle su espacio a cada pieza; intenta no amontonar los tamales para permitir que el vapor circule. Si vas a recalentar tamales que estuvieron únicamente en refrigeración, el tiempo será de máximo 20 minutos; pero si son tamales congelados, el tiempo puede extenderse hasta 40 minutos.

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Comal o sartén
Si quieres darle una textura y sabor diferente a los tamales, este método es sumamente efectivo. Aquí, un tamal suave, se puede convertir en una delicia frita y crujiente que es una experiencia totalmente diferente. Para asegurar que el calor penetre hasta el interior, lo mejor es cortar el tamal en rebanadas longitudinales. Una vez que el sartén ha comenzado a calentarse, coloca un poco de aceite (para tamales salados), o mantequilla (para tamales dulces) y añaden las piezas sin la hoja.

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Microondas
Por último, este método para recalentar tamales está rodeado de controversia. Hay personas que lo defienden a capa y espada, mientras que otros simplemente lo ven como la peor solución. La realidad es que el microondas no tiene nada de malo, siempre y cuando se utilice correctamente; si estás corto de tiempo, utilizarlo es una decisión inteligente.
Por nada del mundo pienses en quitar la hoja de maíz que protege al tamal, esta capa ayuda en gran medida a retener la humedad. Para asegurar que el proceso se ejecute en un ambiente húmedo, puedes envolver la pieza completa en una toalla de papel húmeda; también puedes optar por colocar un recipiente pequeño de vidrio con agua.
Lo ideal es reducir la potencia del microondas para evitar que la hoja de maíz se queme. Asimismo, es importante calentar en intervalos de máximo 45 segundos; procura revisar la temperatura del tamal constantemente y voltea cada pieza si es necesario.
Preparar tamales no es algo que se aprende de la noche a la mañana; es un proceso que requiere de atención al detalle y mucha paciencia. Recalentarlos de manera incorrecta puede arruinar por completo el trabajo previo de horas. Ya sea que busques la suavidad original o una textura crujiente, el secreto siempre será el control de la humedad.