Las salsas frías presumen una variedad única, y dentro de ella, la salsa tártara se ha ganado gran reconocimiento a lo largo de los años. A simple vista puede parecer sencilla, pero una pequeña porción es capaz de revelar la compleja combinación de sabores que tanto la caracteriza. Su textura no es completamente limpia y eso es parte de su magia; en ella se encuentran pequeños tropiezos de alcaparras y pepinillos que le otorgan toda su personalidad.
A estos vegetales en conserva, se suman notas ácidas de vinagre, así como un perfil cremoso gracias a la mayonesa. Muchos limitan su potencial exclusivamente para acompañar pescados y mariscos, pero esa idea tiene que llegar a su fin. En esta nota, te compartimos sobre qué otros alimentos puede acompañarse de esta salsa histórica.
Por: Desiree Perea
Pescados y mariscos
De manera histórica, la salsa tártara se reconoce como el fiel acompañante de las delicias que ofrece el mar. Este dúo perfecto no es coincidencia, pues todos los sabores implicados logran compaginarse de forma impresionante. El clásico británico fish & chips no sería lo mismo sin esta salsa cremosa; ambos funcionan tan bien porque básicamente son polos opuestos. El pescado frito puede saturar el paladar con un perfil grasoso, así que las notas ácidas concentradas en la salsa cumplen con una función de limpieza.
El mismo principio aplica con calamares o camarones fritos. Otro de los platillos que se benefician de las bondades de la salsa tártara son los pasteles de cangrejo, croquetas de pescado, así como filetes completos cocinados al horno o sellados.

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Vegetales asados
Es cada vez más común recurrir a una buena porción de vegetales frescos como snack entre comidas. Pero al aplicarles calor, el sabor se transforma por completo, así que funcionan como alimento principal o bien, como guarnición en potencia. Añadir un extra de sabor es posible; más allá de la clásica combinación de sal y pimienta, la salsa tártara se ha convertido en la alternativa favorita.
Sin importar si cocinas los vegetales asados o al vapor, puedes mantenerlos completamente limpios y únicamente bañarlos con una porción justa de este aderezo cremoso. Es importante tomar en cuenta porciones; lo ideal es que ambos sabores se encuentren, jamás deben opacarse.

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Comida rápida
Aunque en esta categoría la pelea de los aderezos es fuerte, la realidad es que hay espacio para todos. La kétchup, mostaza y mayonesa es la combinación que no falla; sin embargo, para quienes buscan algo más complejo, la salsa trata es la mejor opción. Para los sándwiches de pollo frito, esta salsa espesa y concentrada es lo mejor para darle humedad a cada mordida. También funciona para acompañar aperitivos como papas a la francesa, aros de cebolla o alitas.
En la actualidad, está más que claro que el potencial de la salsa tártara no está limitado. Entender con qué acompañarla es clave para dejar que todas sus notas sean perceptibles. Para algunas personas, el sabor resulta sumamente intenso y simplemente no funciona. Pero la realidad es que esto se puede equilibrar, si se combina con las notas opuestas correctas. Así, la salsa tártara ha ido ganando cada vez más terreno dentro de la categoría de aderezos.