Reservar un espacio en la despensa para el café instantáneo para nada es mala idea. Está especialmente diseñado para resistir un largo periodo de tiempo sin sufrir alteraciones, pero no quiere decir que nunca se echa a perder. Algo tan simple como utilizar una cuchara húmeda, puede arruinar el frasco completo. En esta nota, te contamos sobre qué debes evaluar para asegurar que ese apreciado café instantáneo no ha sufrido cambio alguno y que no representa un peligro para el organismo.
Por: Desiree Perea
Factores que ayudan a evaluar las condiciones del café instantáneo
Revisar a detalle el frasco de café instantáneo es la mejor forma de asegurar si está o no en buenas condiciones. Ya sea el polvo o los granos deben fluir libremente; una señal de que ha comenzado a perder sus propiedades es cuando se forman pequeñas piedras que se desarman al tocarlas. En este punto no es tóxico, pero ya se percibe una afectación en el sabor.
Lo siguiente que puede ocurrir es que el café instantáneo por completo forme una roca gigante y sumamente sólida. Para este escenario, el sabor del café una vez preparado metálico con notas sumamente ácidas.

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Por último, aunque rara vez se presenta este caso, vale la pena conocer sobre él. El moho en el café instantáneo se presenta en forma de pequeños filamentos blancos o manchas algodonosas. Aquí ya no hay forma de salvarlo, sí o sí debes desecharlo; esto ocurre cuando se introduce una cuchara húmeda en el frasco.
El perfil aromático también revela mucho sobre el estado del café instantáneo. Cuando ha perdido está intensidad y profundidad, quiere decir que los compuestos aromáticos se han evaporado; mientras que si el olor es completamente rancio, prácticamente se asegura que el resultado no será nada bueno.
¿Qué tan concreta es su fecha de caducidad?
Para poder poner un producto en el mercado, especialmente en la categoría de alimentos y bebidas, este sello no es negociable. Sin embargo, aquí es importante señalar que existen dos tipos: la fecha de caducidad y fecha de consumo preferente. La primera se utiliza principalmente en alimentos perecederos, pues son mucho más sensibles; pero en casos como el del café instantáneo, la fecha indica que hasta ese día, el sabor se mantendrá en las mejores condiciones.
Una vez cumplido este tiempo, no quiere decir que el alimento esté en malas condiciones de manera automática, pero si es cierto que el sabor ya no es igual. Esta regla aplica para el café, alimentos enlatados o envasados en frascos de vidrio: si el recipiente se mantiene sellado, lejos de la humedad, es perfectamente consumirlos hasta 4 años después de la fecha indicada.

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Si eres de las personas que prefieren mantener una buena dotación de café instantáneo en casa, es crucial mantenerlos con un buen cuidado. Además de la humedad, factores como el oxígeno, la luz y el calor se mantienen como enemigos por completo. Cada vez que tomes una porción, asegúrate de que la cuchara esté completamente seca.
Por un tema de conveniencia, el café instantáneo se mantiene como un salvavidas en el estilo de vida de miles de personas. Aunque está rodeado de controversias, la realidad es que la oferta actual es sumamente amplia; desde diferentes regiones o niveles de tostado, hasta aquellas versiones con un ligero toque de sabor (vainilla, avellana, canela). Aunque se elabora para tener un largo periodo de vida útil, un error pequeño puede arruinar el frasco por completo.