Mi paso por The Marker Union Square en San Francisco permanece en mi memoria como una escena en voz baja. Venía del pulso constante de la ciudad —calles que no duermen, pasos que se cruzan, el aire salino de la costa— y, al atravesar sus puertas, sentí un cambio inmediato: como si el tiempo decidiera desacelerar. El edificio, refugio urbano cuya historia hotelera se remonta a 1910, conserva la nobleza de la arquitectura Beaux-Arts con techos elevados, escalinatas solemnes y una chimenea que, sin palabras, parece custodiar episodios del pasado de la ciudad.
Por Melanie Beard

Dentro, la paz
La habitación se convirtió en un espacio de pausa. Desde la ventana, San Francisco se desplegaba en líneas, luces y geometrías que parecían ordenarse solo para ser observadas. Dentro, el silencio ofrecía un contraste preciso con el exterior. Fue ahí donde comprendí que viajar también es detenerse: dejar la maleta a un lado y permitir que el lugar se revele sin prisa, en calma.
Cada mañana descendía al vestíbulo, un espacio que invita a quedarse. La luz se filtra entre mobiliario de colores sutiles y patrones que sugieren relatos no contados. Las lámparas de Murano flotan con ligereza, mientras una jaula-escultura —eco del cine negro, guiño a Dashiell Hammett y El halcón maltés— aporta una nota lúdica y sofisticada. Todo dialoga entre lo clásico y lo contemporáneo, sin estridencias.

Afuera, la emoción
Salir a la ciudad era sencillo: Union Square, los teatros y las tiendas están a unos pasos, marcando el ritmo vibrante del entorno. Sin embargo, regresar al hotel tenía algo de ritual reconfortante. El ambiente acogedor y un personal atento, casi intuitivo, hacían evidente que el descanso era parte esencial de la experiencia. Un mundo de historia y refugio urbano en Union Square.
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Mi estancia fue, ante todo, una pausa con intención: la herencia de 1910, el diseño del vestíbulo, la intimidad de la habitación y una ubicación privilegiada se unieron para recordarme que el verdadero placer del viaje está en ese equilibrio sutil entre explorar y volver, entre el movimiento y el descanso. The Markert es un lugar donde la arquitectura cuenta historias, donde los detalles se sienten pensados y donde el ruido del exterior convive con una serenidad interior cuidadosamente resguardada.

¿Qué es Preferred Hotels?
En una ciudad que avanza sin pausa, encontré en The Marker Union Square, miembro de la colección Preferred Hotels, un refugio urbano. Preferred Hotels & Resorts representa una colección cuidadosamente curada de propiedades independientes alrededor del mundo, unidas no por la uniformidad, sino por un mismo compromiso con la excelencia, el carácter y la autenticidad. Cada hotel conserva su propia identidad, su historia y su manera particular de entender la hospitalidad, ofreciendo experiencias que se sienten personales y memorables. Más que una marca, Preferred es una invitación a descubrir destinos a través de lugares con alma, donde el servicio y los detalles reflejan un profundo respeto por el viajero.

Historia y refugio urbano en Union Square
San Francisco es una ciudad de contrastes sutiles y energía constante: colinas que desafían el paso, barrios que cuentan historias distintas en cada esquina y una luz cambiante que transforma el paisaje a lo largo del día. Entre el bullicio urbano y la bruma que llega desde la bahía, la ciudad invita tanto a perderse como a observar. Es un destino que combina creatividad, historia y libertad, donde cada recorrido —a pie, en tranvía o simplemente con la mirada— se convierte en una experiencia sensorial.
Para más información: The Marker at Union Square
