1. La cerveza solo se enfría una vez

2. Es malo tomar cerveza caliente

3. La cerveza sigue desarrollando levaduras

4. Es mejor dejar la cerveza en la botella

5. La luz es el enemigo de la cerveza

La cerveza es una de las bebidas más antiguas y populares del mundo, con una rica historia que se remonta a miles de años. A lo largo de los siglos, han surgido numerosos mitos y creencias sobre esta bebida. Uno de los más intrigantes es el de la “cerveza quemada“. ¿Qué significa realmente este término y cómo afecta a la calidad y el sabor de la cerveza? En este nota, te contamos sobre aquellos mitos populares, así como realidades que contrarrestan dichas percepciones.
Por: Desiree Perea
Te podría interesar: ¿Por qué México es el séptimo productor de cerveza en el mundo?
La idea de la cerveza quemada generalmente se refiere a una cerveza que ha sido sometida a temperaturas demasiado altas, ya sea durante el proceso de elaboración o almacenamiento e incluso, mientras se degusta. Se cree que este aumento puede alterar los compuestos químicos en la cerveza, resultando en sabores y aromas indeseados.
Te podría interesar: Ginger beer, la ‘beer’ que no es cerveza y dónde tomarla en México
A simple vista no es posible identificar si una bebida fermentada ha sufrido afectaciones. Depende completamente de las capacidades gustativas y olfativas para poder evaluar una buena o mala cerveza. La realidad también es que definir una cerveza como quemada no es un término correcto, pues no se aplica calor directo, ni tampoco se lleva a punto de ebullición.
La cerveza quemada es un término común que puede sonar alarmante, pero entender los mitos y realidades detrás de este concepto te ayudará a apreciarla mejor. Aunque el calor puede afectar la calidad, no necesariamente tiene que ver con la temperatura. A continuación, te contamos un poco más sobre lo que ese concepto realmente significa.