Te contamos sobre las super propiedades que hoy, está colocando a la harina de papa como una alternativa preferida en todo el mundo.
En la actualidad, las personas se mantienen en una búsqueda constante de nuevos ingredientes para sumar a la alimentación. El objetivo principal sin duda es mejorar la salud; en el caso de la harina de papa, su presencia no es nada nuevo, pero hoy, se está volviendo sumamente popular. Comúnmente se confunde con el almidón de papa, pero son cosas completamente diferentes. En esta nota, te contamos por qué esta harina alternativa merece un lugar en la despensa.
Por: Desiree Perea
La harina de papa se ha mantenido en la mira en los últimos años gracias a su importante perfil nutricional. Se obtiene a través de un proceso largo y meticuloso; las papas se cocina, secan y muelen para obtener un polvo fino, muchas veces se mantiene la piel. Gracias a esto, conserva todos sus componentes intactos.
En cuanto a minerales, la papa es uno de los alimentos con concentra una gran cantidad de potasio. Este componente es crucial para la contracción muscular, transmisión nerviosa y permite equilibrar los líquidos en el cuerpo. Por otro lado, la harina de papa es rica en vitamina B6 y C.
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El potasio actúa como un vasodilatador natural, lo que permite que la sangre corra libremente. Asimismo, contiene un buen porcentaje de fibra que ayuda a reducir la absorción del colesterol malo. Actualmente, en la dieta humana predominan alimentos excesivamente altos en sodio, así que hacer este cambio es una decisión inteligente.
Podríamos decir que esta es la razón principal por la que la harina de papa es una alternativa favorita frente a otras harinas. En generaciones actuales, la sensibilidad al gluten es cada vez más común; gracias a que esta harina se obtiene de un tubérculo y no del trigo, es una opción perfecta para no afectar al intestino delgado.
Además, vale la pena destacar que la papa comparte ciertas propiedades con el trigo. Este tipo de harina no es arena o seca; al contrario, absorbe y retiene mucha humedad. De esta manera, se puede utilizar para preparar pan o pasta sin sacrificar la elasticidad.
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Por último pero no menos importante, este beneficio también ha impulsado de manera importante a la popularidad de la harina de papa. El almidón común se convierte automáticamente en azúcar, representado un enemigo por completo para personas con diabetes o resistencia a la insulina.
Este tipo de harina contiene almidón resistente que termina por tener efectos positivos en el organismo. En primer lugar, actúa como prebiótico que alimenta de bacterias beneficiosas al intestino. Al ser de absorción lenta, la harina de papa ayuda a la producción de buitrato, un ácido grado que pone a trabajar al colón de manera saludable. Gracias a este proceso de digestión lento, la carga glucémica se reduce de manera importante.
No hay razón para seguir dudando sobre los efectos de la harina de papa. Renunciar a las harinas no tiene por qué ser la única opción, lo importante es elegir inteligentemente. Además de presumir propiedades mucho más completas, es igual de versátil de la harina de trigo tradicional; funciona tanto para la mezcla clásica de hotcakes, como para darle estructura a la masa de pasta fresca.