1. Raclette

2. Camembert

3. Gouda

4. Gruyere

La delicada y atractiva presentación de este platillo hace salivar al instante a cualquier persona. Originario de Suiza, la fondue se ha popularizado en todo el mundo gracias a su combinación de sabores intensos y su textura sedosa. El protagonista es el queso, no se necesita más. Sin embargo, no cualquier tipo de queso encaja. A continuación, te contamos sobre algunas de las opciones que funcionan a la perfección.
Por: Desiree Perea
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Si, los quesos son los protagonistas en esta popular receta suiza; sin embargo, de nada sirve hacer una buena selección si el resto de los elementos involucrados arruinan la preparación. Una de las claves está en sazonar correctamente la mezcla final. Cada queso tiene un perfil de sabor diferente, por lo que es fundamental reconocer sus sabores una vez que están fundidos; y a partir de ahí, se agregan las especias como nuez moscada o pimienta.
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Es importante mantener el fondue equilibrado; el sabor de los quesos y las especias deben compartir el protagonismo. Otra parte importante es la temperatura. Si bien este platillo requiere de una fuente de calor constante para mantener su consistencia, también hay que poner atención en que no debe estar presente en exceso, pues esto solo provocará que la parte grasa del queso se separe.
Un buen fondue no solo se encuentra en los restaurantes. Al tomar en cuenta cada elemento, esta receta histórica puede ganarse un lugar especial en la cocina casera. Sin importar si decides acompañarlo con pan o vegetales, lo primordial es servir una buena mezcla de quesos. Aquí, el sabor y la textura pueden llevar la experiencia de degustación al siguiente nivel.