Descubre todo sobre la crema de mantequilla. Su preparación, textura y sabor la convierten en el ingrediente estrella para decorar y rellenar postres.
Desde los imponentes pasteles de 4 niveles, hasta los delicados cupcakes perfectamente decorados; ambas preparaciones comparten un elemento en común: la crema de mantequilla. Esta creación es el complemento perfecto que transforma postres en obras de arte. En esta nota, exploraremos cada aspecto de la crema de mantequilla; desde su historia y composición, hasta claves que la hacen tan exitosa dentro de la repostería.
Por: Desiree Perea
El equilibrio y el dominio de la técnica han hecho de la crema de mantequilla una de las recetas básicas para iniciar en la repostería. La simpleza de sus ingredientes, permitió que su preferencia se extendiera por todo el mundo. Su origen se encuentra en los países anglosajones. Se caracteriza por ser suave, untuosa y con un sabor rico a mantequilla.
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Es importante destacar que actualmente, se conoce más de un estilo de crema de mantequilla. Cada una se diferencia por su textura, sabor y uso:
En términos simples, la crema de mantequilla es una emulsión estable que requiere únicamente dos ingredientes: mantequilla y azúcar. Sin embargo, su preparación no es tan simple. Uno de los principales factores que puede llevar al éxito esta crema es la temperatura.
La mantequilla debe estar a temperatura ambiente, para permitir que se mezcle a la perfección. Lo ideal es obtener una textura suave y tersa. Una vez lista, se agrega el azúcar; preferiblemente debe ser azúcar glass, para lograr una mezcla uniforme.
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Por otro lado, mezclar los ingredientes es un proceso que requiere atención en todo momento. No debe apresurarse el proceso de batido. Asimismo, es importante no mezclar demasiado, pues la mantequilla se calienta y provoca que se pierda la firmeza. Se puede aprovechar tanto como relleno o cobertura. De hecho, dependiendo de su uso, es posible añadir sabor con ayuda de jarabes; así como color, a través de colorantes comestibles.
La crema de mantequilla es sin duda uno de los pilares de la repostería moderna. Su origen histórico, composición y versatilidad la convierten en un ingrediente imprescindible para lograr postres de calidad profesional. El éxito de esta crema radica en la armonía entre la técnica y la creatividad. Definitivamente la cocina dulce no sería lo mismo sin esta creación.