En Estados Unidos, no todo es comidarápida, existe todo un universo que vale la pena explorar. Uno de los platillos más antiguos y con mayor número de seguidores es el chili. Es importante mencionar que existen más de 4 estilos de chili; cada uno mantiene una personalidad completamente diferente, aunque pueden partir del mismo principio.
No es correcto pensar que solo es un guisado que mezcla carnemolida, frijoles y jitomate, es mucho más que eso. En esta nota, te contamos sobre los estilos de chili que hoy, marcan la identidad culinaria de distintos estados del país vecino al norte.
¿Qué tan diferentes son los estilos de chili que se conocen?
Dentro de los múltiples estilos de chili que existen, una receta en específico se ha llevado toda la atención. Entender la cocina tex-mex no es posible si no tomamos en cuenta a este guisado profundo y sumamente complejo. Tanto en esta versión, como en el resto, no se trata de añadir ingredientes en una olla; cada receta exige un proceso de preparación que cambia por completo.
Eso sí, la paciencia es un factor clave para asegurar que todos los sabores se fusionen. Dentro de los estilos de chili, predomina el uso de 3 proteínas diferentes:
Res
Cerdo
Pollo
Plato con guisado de frijoles y carne molida. Foto de Flick.
Aunque el cambio puede parecer simple, los sabores que se logran en cada versión son completamente diferentes. Asimismo, la intensidad cambia gracias al uso de chiles; algunos platos revelan el nivel de picante desde el aroma, mientras que otros son mucho más amables con el paladar. Gracias a esta versatilidad, todos los estilos de chili se han ganado un lugar especial dentro de la cocina estadounidense.
1. Texas Red
Cuando hablamos de chili, la primer idea que se viene a la mente es la que se sirve en el estado de Texas. En 1977, el chili fue nombrado como el ‘platillo del estado’ y desde ese momento, no ha dejado de ser todo un icono gastronómico. Para darle ese color rojizo, se preparar una pasta de chiles secos que se sofríe antes de agregar la carne de res. Esta receta no admite cambios, ni ingrediente extra en el guisado base; una vez que está listo, entonces se puede complementar con crema ácida, cebollín y queso cheddar. Lo más común es servirlo en un bowl y acompañarlo con pan o totopos
2. Cincinnati
Hay personas que simplemente se niegan a aceptar la existencia de este estilo de chili, pero sin duda vale la pena darle una oportunidad. Para los paladares que disfrutan de comida especiadas, esta receta es perfecta. Esta versión nació gracias a inmigrantes griegos que buscaban una comida que les recordara a casa. La salsa en esta receta se condimenta con polvo de chiles, clavo, nuez moscada, canela y pimienta de jamaica. Existen 5 formas de servirlo (de menos a más): con espagueti, espagueti y queso cheddar, frijoles o cebolla fresca y con todo lo anterior.
3. Chili blanco
A simple vista, el chili más reconocido presume un color rojo intenso; pero esta propuesta buscaba ser todo lo contrario. Para algunas personas, esta es la versión ligera y mucho más elegante. El primer cambio viene con el tipo de carne, se opta por una carne blanca: pollo. Aunque las legumbres se mantienen, para mantener los tonos claros, se incorporan frijoles blancos y en salsa base para la cocción se agrega queso crema, así como una gran mezcla de quesos blancos. Se sirve con guarniciones frescas como aguacate, crema agria y totopos de maíz.
4. Hoosier chili
El estilo de chili que presume Indiana fue una propuesta que tardó en aceptarse. Aquí no solo decidieron añadir frijoles, sino también pasta. Puede ser espagueti o codito, y el objetivo principal era hacer rendir el estofado para alimentar a más personas. Otras de las adiciones que se hicieron fue sopa de tomate, papas y más vegetales. Esta versión funciona sin la pasta, es común servirlo sobre hamburguesas o papas a la francesa. Suele ser uno de los guisados más amables ya que las notas picantes no predominan; algunas recetas incluso sugieren añadir un poco de azúcar morena.
5. Chili verde
Por último, cerramos con uno de los platillos que mejor encapsula la esencia de la región sudoeste de Estados Unidos. En esta receta, el jitomate no es bienvenido, para darle ese color verde característico, se prioriza el uso de 2 ingredientes: los tomates verdes y el chile hatch. Esta especie se cultiva principalmente en Nuevo México, y se comparte con estados colindantes (Colorado y Arizona). Además del color, el tipo de carne que se utiliza también cambia; aquí se prefiere la carne de cerdo, primero se sella y después de cocina en un caldo hasta que espesa.
Desiree Pereadesiree.pereaDivido mi tiempo entre conciertos y ser catadora de chilaquiles. Mi pasión es seguir recetas de repostería (a veces también creo las mías).