1. Utilizar la harina equivocada
2. Humectar con agua fría
3. Exceso de amasado
Pocas recetas generan tanta satisfacción y frustración a la vez como la tortilla de harina. A simple vista, parecen no tener mayor ciencia, pero es todo lo contrario. Para preparar tortillas de harina, únicamente se requieren 3 elementos: harina, grasa y agua. ¿Qué podría salir mal?Mucho más de lo que podrías imaginar. Un simple error, cambia por completo el resultado final, muchas veces, resulta en una pieza que es imposible de comer. Para evitar que sufras durante el proceso, te compartimos algunos de los errores más comunes que vale la pena tener en la mira.
Por: Desiree Perea
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En México, las tortillas de maíz y de harina co-existen sin problema alguno. En ciertas partes del país, una opción es más popular que otra y no hay nada de malo con ello. Pero en esta nota, nos enfocaremos por completo en la ciencia detrás de preparar tortillas de harina. El aroma de estas tortillas recién hechas es imposible de ignorar; recién salidas del comal, es posible disfrutarlas sin ningún alimento extra.
La aparente sencillez de las tortillas de harina es un completo engaño; lograr la textura correcta de la masa requiere de gran atención al detalle. Además, no cualquiera presume la habilidad para darle forma a cada pieza. Cada elemento involucrado cumple con una tarea sumamente importante, así de no deben tomarse a la ligera. Aprender el proceso es complicado la primera vez, pero nada se compara con probar una tortilla de harina recién hecha.

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Además, las tortillas de harina presumen una versatilidad única; recientemente se descubrió su potencial en recetas dulces. Si bien lo más sencillo es recurrir a las que están listas para llevar a casa, uno hay como presumir piezas hechas en casa por ti mismo. Piérdele el miedo a preparar tortillas de harina tomando en cuenta estos errores comunes.