Nuestros sitios
Comparte
Compartir

Gabriela Vargas Romero: Plantar para sanar

Por: Gourmet de México 13 Sep 2016
Conoce las recomendaciones de Gabriela Vargas Romero para poder tener un huerto en casa que te deje la satisfacción de sembrar tus alimentos. Este video […]



	     Gabriela Vargas Romero: Plantar para sanar

Conoce las recomendaciones de Gabriela Vargas Romero para poder tener un huerto en casa que te deje la satisfacción de sembrar tus alimentos.

Este video te puede interesar

 

Su placer más grande en la vida es ser partícipe de un cambio en la Ciudad de México. El crecimiento de un huerto es una gran satisfacción, a tal grado que lo dejó todo para dedicarse a ello. Hoy es la directora de Cultiva Ciudad, una organización que asesora a todos los que quieren tener su propia hortaliza. Gabriela es una mujer que ha descubierto que al sembrar, se cosechan más que alimentos.

Por Patricia Ponce, Fotos Nancy Granados @nanmorada 

Es fotógrafa de profesión, siempre ha vivido con una fuerte conexión con el medio ambiente, pero fue hasta 1999 que descubrió un nuevo estilo de vivir. “Todo comenzó cuando decidí plantar un huerto en la ventana de mi casa. Eso me cambió la vida, la carrera, todo…”. La experiencia fue tan significativa que buscó la manera de compartirla con los demás. El primer paso fue implementar huertos en escuelas, comenzando en el colegio de su hija. Este espacio funciona hasta el día de hoy, vinculando la diversión con la educación y la sensibilización del cuidado del medio ambiente, así como la posibilidad de conocer la procedencia de nuestros alimentos.

“Lo que a mí me marcó fue la reconexión con el ciclo de producción de los alimentos, el ver cómo crecen las plantas; el tiempo que dura su desarrollo me unió más con la naturaleza y me ayudó a respetarla más.”

Con 16 años de trabajo, Gabriela tiene claro que un huerto urbano no se entiende como un negocio. Se puede llegar a ser autosustentable dependiendo lo que se siembre y de la necesidad que se quiera solventar. En un huerto familiar es posible producir ingredientes para ensaladas todo el año y alguno que otro producto, como jitomate o papa, por temporada. Debido a los espacios tan reducidos, es muy difícil poder producir todo lo que se requiere para alimentarse.

El valor de estos espacios reside en que “la agricultura urbana tiene el potencial de sanar a las comunidades, desde el empoderamiento como parte de un grupo, hasta la autoestima al ver que puedes producir tu propia comida. Te vuelves un consumidor más responsable, te haces consciente del trabajo que implica producir cualquier alimento y valoras la labor de los agricultores”.

En los últimos años, en algunas delegaciones de la Ciudad de México, como la Cuauhtémoc, se ha apoyado la creación de este tipo de espacios, pues son una forma de “hacer vínculos en la comunidad, regenerando el tejido social”. Se recuperan espacios abandonados que eran tiraderos de desechos, de basura, de criminalidad. Los vecinos se comienzan a interesar en el trabajo que se hace y cooperan como voluntarios. Algunos lo hacen trayendo sus desechos orgánicos para hacer composta, otros en trabajando con la tierra. “se comienza a ver un cambio en la relación de la colonia, al rescatar espacios aumenta la plusvalía y todo se empieza a trasformar”.

Es claro que no es la medicina para todos los males sociales. Sin embargo, Gabriela lo ve como “un punto de acupuntura que incide en la parte recreativa, de relación social, de conciencia alimentaria, de ir contribuyendo aunque sea un poco en bajar la huella de ozono que se genera al transportar los alimentos desde grandes distancias”.

Algo que vale la pena resaltar es que “el sabor de este tipo de alimentos es completo, pues tiene todos los nutrientes”. El poder llevar de tu huerto a la mesa la lechuga que vas a comer, es una sensación única. Tú sabes cómo la sembraste y los cuidados que le diste, por lo que tienes plena confianza en lo que estas comiendo. Desafortunadamente, aunque el proceso de cultivo y siembra se puede considerar orgánico, no se puede certificar como tal  por la lluvia y la contaminación del aire.

Queda claro que un huerto urbano es un laboratorio viviente en donde tienes la oportunidad de reconectarte con tu inconsciente ecológico, y es un buen pretexto para ver a los vecinos con ojos mucho más amables.

Gabriela Vargas Romero: Plantar para sanar 0

Pon tu huerto:

A decir de la experta, no es complicado hacer un huerto. Lo que necesitas es un espacio que reciba la luz solar directa durante cinco horas seguidas, por lo menos.

La luz y el espacio que tengas, definirán si lo montas en contenedores o macetas. Si tienes la suerte de contar con un patio, lo puedes instalar al ras del suelo.

Es recomendable comenzar cultivando hierbas para cocinar, como cilantro o epazote, así como hojas para ensaladas, pues no requieren de grandes cuidados. Para Gabriela “El tiempo que pasas trabajando en el huerto es un alimento para el alma”.

Para más información:

Cultiva ciudad
www.cultivaciudad.com
info@cultivaciudad.com

No pudimos encontrar notas relacionadas
Descarga GRATIS nuestro especial del mes
Descarga AQUÍ y vive unas vacaciones memorables en destinos mexicanos. ¡Descárgalo GRATIS!
Notas relacionadas