1. Curanto
2. Zarb
3. Hangi
Descubrir las tradiciones gastronómicas a nivel mundial es un viaje realmente fascinante. Más allá de conocer recetas o ingredientes nativos, también es importante explorar las técnicas y herramientas. Dentro de esta categoría, los hornos bajo tierra no dejan de ser importantes. En muchos lugares, estas estructuras no son algo nuevo; hace miles de años, la humanidad descubrió por necesidad que el suelo, posee propiedades aislantes excepcionales.
Una vez que el proceso de cocción ha finalizado, los platillos cocinados en hornos bajo tierra logran texturas únicas. Si bien en México es una técnica aún recurrente, no es el único lugar donde ocurre. A continuación, te contamos sobre 3 países que presumen el domino de esta técnica milenaria.
Por: Desiree Perea
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La cocina mundial se mantiene en constante evolución, sin embargo, este cambio constante no ha llegado a convertirse en una amenaza. Por distintos factores, las comunidades más alejadas de las grandes ciudades son el gran pilar que mantiene viva las tradiciones ancestrales. En la cocina prehispánica, los hornos bajo tierra figuraban como el método de cocción favorito; sobretodo cuando se necesitaba cocinar carnes fibrosas.

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Llevar la cocina fuera de casa no es nada malo, sobretodo cuando se implica el uso de fuego. Los hornos bajo tierra no requieren de gas o electricidad para funcionar, por lo que los peligros se reducen considerablemente. Al utilizarlos, la paciencia y la atención al tiempo son factores clave. A diferencia de otros métodos, no hay forma de conocer el avance de la cocción; una vez que se cubre el espacio, no hay forma de destaparlo hasta que finaliza el tiempo de cocción.
Aunque puede parecer extraño, el uso de los hornos bajo tierra se mantiene vigente. De hecho, en muchas partes del mundo es la única herramienta disponible para cocinar. No hay que ser expertos para reconocer las grandes diferencias en sabor y aroma que ofrecen estas estructuras. Dentro de la categoría, México no es el único país que los sigue aprovechando.