
Por Deby Beard
Entre jardines que descienden hacia el mar y vistas abiertas sobre la Bahía del Abra, Palacio Arriluce ofrece una de las estancias más especiales del País Vasco. Integrado en la colección de The Leading Hotels of the World, este hotel de 49 habitaciones y suites ocupa un palacio de 1912 cuidadosamente restaurado, donde la historia convive con una estética contemporánea marcada por el arte, la luz y el paisaje. La llegada ya anticipa la experiencia. La silueta del edificio se alza sobre los acantilados de Getxo con un aire de castillo junto al mar. En el interior, cada espacio transmite una sensación de serenidad elegante, enriquecida por obras de artistas contemporáneos, detalles inspirados en el movimiento Arts & Crafts y una cuidada selección de mobiliario y materiales que aportan personalidad a cada estancia.
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Habitaciones con vistas infinitas
Las habitaciones y suites fueron concebidas para aprovechar al máximo la relación con el entorno. Grandes ventanales enmarcan el Cantábrico, la marina y los jardines históricos, mientras que la decoración apuesta por tonos suaves, texturas nobles y una atmósfera residencial que recuerda el origen palaciego del edificio. Cada habitación posee una identidad propia, algo poco habitual incluso dentro de la hotelería de lujo.

El placer de contemplar el mar
Uno de los espacios más atractivos del hotel es su terraza con piscina infinita. Desde aquí, la vista se extiende sobre la bahía, los veleros y el horizonte del Cantábrico. Durante el atardecer, el paisaje adquiere una tonalidad dorada que convierte este rincón en uno de los lugares más evocadores de la propiedad. El bienestar continúa en el spa Neguri, concebido como un espacio íntimo dedicado al descanso, con tratamientos personalizados, sauna, baño de vapor y gimnasio.

Gastronomía con identidad vasca
La propuesta gastronómica está liderada por el chef Beñat Ormaetxea. En Delaunay, restaurante insignia del hotel, la cocina vasca se interpreta desde una perspectiva contemporánea, con protagonismo absoluto para el producto local y una cuidada selección de vinos. La experiencia continúa en Kupka, un elegante bar de cócteles instalado en lo que antiguamente fue la capilla del palacio. Sus vitrales originales y su atmósfera íntima crean uno de los espacios más singulares del hotel. Durante los meses cálidos, La Ría Pool Bar invita a disfrutar de aperitivos y cócteles frente al mar.

Un lujo con carácter propio
Palacio Arriluce transmite la sensación de habitar una gran residencia privada junto al mar. Los jardines, la piscina, el histórico campo de croquet —uno de los pocos de nivel oficial en España— y la constante presencia del paisaje convierten cada estancia en una experiencia profundamente ligada al espíritu de la costa vasca. A pocos minutos de Bilbao y frente a una de las panorámicas más bellas del norte de España, Palacio Arriluce reúne patrimonio, arte, gastronomía y hospitalidad contemporánea bajo el sello de The Leading Hotels of the World. Un lugar donde el lujo se expresa a través de la belleza del entorno, el cuidado por los detalles y la sensación de estar viviendo el País Vasco desde una perspectiva privilegiada.

Para mas información: https://www.palacioarrilucehotel.com/en/