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Comida italiana. Su historia deliciosa

Tavola per quattro Italiana

De la bacanal al refinamiento

Desde sus comienzos, la historia de esta cocina ha sido dirigida por la pasión. Una de las escenas clásicas del arte romano muestra los grandes festines donde se entremezclaban ingredientes provenientes de las diferentes regiones de su imperio: Oriente Medio, el Mediterráneo y la parte norte de África. En la Edad Media, nuevas especias, frutas secas y la famosa pasta llegaron con los árabes. Por su parte, los cristianos prohibieron el consumo de carne y condenaron los banquetes, a lo que Carlo Magno respondió con una propuesta de festines dedicados a Dios. Con el Renacimiento y el surgimiento de la burguesía, la cocina retomó su importancia como símbolo de estatus, se mejoraron las antiguas técnicas y les agregaron nuevos ingredientes obtenidos durante las cruzadas.

En el siglo ix, los árabes introdujeron los famosos limones y las naranjas sicilianas, ademas de la caña de azúcar y las almendras, lo que permitió el florecimiento de la confitería, las bases de gelato y la panadería dulce. A la par, los Medici, y en especial Catalina, fueron grandes impulsores de la gastronomía, demandando cocina de mucha calidad, inspirada en las recetas tradicionales y elaborada con ingredientes locales. Sin embargo, las otras familias optaron por un una cocina opulenta y excéntrica. 

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Con el descubrimiento de América, llegaron los pavos, el maíz, las papas, los chiles y los jitomates, estos últimos utilizados primero como afrodisíaco, después como adorno, y finalmente como ingrediente principal en la mesa de la clase trabajadora, hasta llegar a los banquetes reales. En el siglo xvii, comenzaron a realizarse los recetarios, pero fue hasta el siglo xix cuando Italia se unificó como un solo país, terminó de dársele forma a la cocina que hoy conocemos y se incorporaron los avances tecnológicos en agricultura y conservación. Hasta el momento, todas la publicaciones se centraban en la cocina burguesa, hasta que en 1891 el Manual de Artusi compiló recetas regionales para la alimentación cotidiana de las familias, sin excesos ni desperdicio. Le siguieron La Nouva Cucina delle Specialità Regionali y La Nuova Cucina en el siglo xx, todos ellos como elementos unificadores de una cocina italiana regional-nacional. En la Segunda Guerra Mundial y con el fascismo, la comida era escasa y ciertos alimentos racionados. Llegó el futurismo que buscaba una respuesta en la tecnología y la fast food ofreció alimentos baratos. Paralelamente, la Nouvelle Cuisine regresaba a las recetas simples y regionales, los ingredientes locales y de temporada. Después evolucinó al concepto slow food . 

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Los tiempos de la comida italiana pueden parecer exagerados; sin embargo, evocando sus orígenes romanos, el acto de comer es una fiesta que debe tomarse con calma, por lo que consumir esa gran cantidad de comida es una tarea de horas que se acompaña con vino e invitados entrañables.
oro líquido Los ingredientes básicos son el aceite de oliva, los quesos, los vinos, la pasta y el pan; sin embargo, hablar de platillos imperdibles nos llevaría horas. Lo importante es buscar sus versiones originales, pues en general son populares aquéllas que han sido modificadas según el país donde se consumen. 

Oro líquido

Los ingredientes básicos son el aceite de oliva, los quesos, los vinos, la pasta y el pan; sin embargo, hablar de platillos imperdibles nos llevaría horas. Lo importante es buscar sus versiones originales, pues en general son populares aquéllas que han sido modificadas según el país donde se consumen. 

 

"Nunca se sabe, algún día cocinarás para 20. Así que empiezas con un poco de aceite, luego ajo. Después tomates, salsa de tomate y lo fríes; te aseguras de que no se pegue". —Peter Clemenza (El Padrino).

La lista de restaurantes, pastelerías, cafeterías, gelaterías y confiterías italianas es verdaderamente extensa, por lo que es fácil equivocarse al elegir. busca pequeños establecimientos familiares o restaurantes certificados “ospitalità italiana” como casa d’italia, en la condesa, o duomo, en querétaro.